VorMel...

VorMel...
Se considera que el origen la literatura gótica se sitúa en Gran Bretaña, en particular durante el Romanticismo. Sin embargo, la primera aparición del término -gótico-, tiene lugar cuando el escritor Horace Walpole lo ubica como subtítulo en su obra El castillo de Otranto: Una historia gótica.

jueves, 24 de marzo de 2022

Familia de vampiros, de Alexei Tolstoi


Siempre es agradable descubrir novelas de temática vampírica entre la producción de escritores que, a priori, no piensas que hubieran escrito novelas de temática vampírica. Y eso me ha sucedido con “familia de vampiros”, manuscrito también conocido por el título de “La familia de Vurdalak” o, según qué ediciones, por “Vampiro. La familia de Vurdalak”. Hay otra nota que quiero resaltar: nos encontramos ante una novela gótica (de esto hablaremos luego), escrita por un escritor no-inglés y no-americano. Y esto, ya de por sí, hace que esta obra sea muy especial.

Lo primero sobre lo que llamamos la atención es que el autor, Alexei Tolstoi, no es León Tolstoi,  el de Anna Karenina, Guerra y Paz, Resurrección o Los Cosacos, por citar sólo unas pocas… Así que, a ver, que nadie se emocione demasiado. 

Alexei es “otro Tolstoi”, emparentado con el anterior, pero distinto. No por ello desmerece su obra sino, al contrario. Amigo próximo del zar Alejandro II, la Wikipedia nos informa que, con el título de conde, había nacido en San Petersburgo en 1817 y fallecido en Krasny Rog, en 1875. Fue un poeta, novelista y dramaturgo ruso, considerado como el dramaturgo histórico ruso más importante del siglo XIX, principalmente por su trilogía dramática La muerte de Iván el Terrible (1866), Zar Fiódor Ivánovich (1868) y Zar Boris (1870). También ganó fama por sus obras satíricas, publicadas con su propio nombre (Historia del estado ruso desde Gostomysl a Timashev, El sueño del concejal Popov) y con el nombre de colaborador de Kozma Prutkov. Sus obras de ficción incluyen la novela que nos ocupa hoy, es decir, la familia del Vurdalak - El vampiro (1841) y la novela histórica Príncipe Serebrenni (1862).


Alekséi era miembro de la familia Tolstói, primo segundo de Leon Tolstói, el de Anna Karenina, para entendernos. Debido a la cercanía de su madre con la corte del zar, Alekséi fue admitido en el futuro séquito de la infancia de Alejandro II y se convirtió en "un compañero de juegos" para el joven príncipe heredero. Cuando era joven, Tolstói viajó mucho, incluyendo viajes a Italia y Alemania, donde conoció a Goethe. Tolstói comenzó su educación en casa bajo la tutela de su tío, el escritor Antony Pogorelsky, bajo cuya influencia se interesó por primera vez en la escritura de poesía y de otros profesores. En 1834, Tolstói se inscribió en el Archivo Estatal del Ministerio de Relaciones Exteriores de Moscú como estudiante y en diciembre de 1835 completó los exámenes (en inglés, francés, alemán, literatura, latín, historia mundial y rusa, y estadísticas rusas) en la Universidad de Moscú. Vamos, que no era un Don Nadie, sino una persona culta y cultivada.



A lo largo de la década de 1840, Tolstói llevó una vida ocupada de la alta sociedad, llena de viajes de placer, fiestas de salón y bailes, salidas de caza y romances fugaces. Como todos hacemos, vamos. También pasó muchos años en el servicio estatal como burócrata y diplomático. En 1856, el día de su coronación, Alejandro II nombró a Tolstói uno de sus ayudantes de ayudantes personales. Tolstói sirvió como comandante de infantería en la Guerra de Crimea. Finalmente, dejó el servicio estatal a principios de la década de 1860 para continuar su carrera literaria. Murió en 1875 de una dosis letal de morfina auto-administrada en su propiedad de Krasny Rog. ¿No es un final romántico?

Pero volvamos a nuestra novela. ¿Podemos decir de ella que es “gótica” o meramente una “novela de terror” de tantas al uso? Recordemos que no son géneros similares, digan lo que digan las editoriales comerciales. 


Lo primero que nos encontramos es la habilidad literaria con que el autor mezcla hechos históricos con creación literaria. Comienza situando al lector en el Congreso de Viena de 1815 que, celebrado tras la derrota de Napoleón, pretendió retornar a Europa a la situación previa del Antiguo Régimen. Basta ya de aventuras revolucionarias ¡hombre! ¡con lo bien que estábamos con los tres estamentos, nobleza, clero y tercer estado de campesinos y burguesía…!


Ni que decir tiene la clase social de los participantes y, de una forma muy sutil, Tolstoi nos informa de los fastos, fiestas y reuniones que siguieron al Congreso. Y fue en una de estas reuniones sociales, donde el marqués d’Urfé (dicho también De Jurfé, en otras traducciones) narra la historia central de la novela.


Dicho esto, podemos encontrarnos con un número suficiente de detalles que nos hacen afirmar la goticidad de la novela. Quizá echamos de menos el omnipresente castillo medieval que, en esta obra, falta. De hecho, el grueso de la historia trascurre en la cabaña de la familia Vurdalak. Bueno, para los más puristas que quieran castillo, decir que hay castillo, el de la condesa viuda del príncipe de Schwarzenberg, en cuyas estancias se reúnen los nobles del Congreso de Viena tras finalizar éste, para descansar, pobres, y hablar de esto y de lo otro.

El ambiente, pues sí, es gótico. Contado por el marqués d’Urfé en primera persona, pone al autor en situación de viajar a Moldavia, el estado de ánimo que se encuentra en los pueblos que atraviesa, el aire frío o los sonidos de los bosques. El lector empieza a sentir un regomello que le atraviesa la espalda, ciertamente muy agradable.


Me encanta que el protagonista haga un paréntesis para explicar a las damas de la tertulia, en el castillo de la condesa viuda de Schwarzenberg lo que es un vampiro, para el horror de ellas, por Dios… y las peculiaridades de los vampiros eslavos, que son más fieros que los de otros países porque, fíjate, chupan con preferencia la sangre de sus parientes más cercanos y de sus mejores amigos, y estos, a su vez, al morir, se convierten en vampiros. De modo que, según dicen, existen  en Bosnia y Herzagovina, aldeas enteras, cuyos habitantes son todos vampiros. Añado yo, ¿cuándo vamos? Pregunto…

Ese regomello del que hablaba, se convierte en “uncanny” a medida que avanza la novela. No quiero estropearos la trama adelantando cosas, pero el “uncanny” se siente, o no se siente. Yo me tuve que echar la rebeca por los hombros y, para mí, es señal de que la novela es gótica. 

Por terminar, aconsejo muy vivamente la lectura de esta obra. Por todo lo anterior, quizá por no ser británica y encontrar “otra forma de contar las cosas”. Con todo, piénsese que la aristocracia rusa bebía de las manos de los nobles ingleses a quienes imitaban, por lo que no se encontrarán grandes diferencias, pero algo verá el lector. Ahí lo dejo.


miércoles, 23 de marzo de 2022

Carmilla, de Sheridan Le Fanu

 


He vuelto a leer Carmilla, la famosa novela de una vampira -que no vampiresa- escrita por Sheridan Le Fanu en 1872.

Me parece un error que tantas editoriales, artículos y webs la califiquen como una novela de género lésbico. Lo siento pero, pese a quien pese, el lenguaje de género no estaba inventado en el siglo XIX, ni falta que hacía. En 1872 una mujer podía decir a otra "I love you" o, incluso, besarla en público, sin que ello supusiera una insinuación sexual, del mismo modo que ver a dos hombres turcos paseando de la mano, no sugiere una relación homosexual entre ellos. No pretendamos reformular la historia con los conceptos -o desconceptos- surgidos a partir de la revolución sexual de la década de los 60s del siglo XX porque, entre otras cosas, nos cargaríamos la riqueza de la cultura del Romanticismo en general, y del goticismo en particular.

No, Carmilla no es una novela lésbica. Lo mismo que Drácula no es una exaltación al poder fálico que se clava en sus víctimas. Pero... ¡qué le vamos a hacer! La gente quiere vender libros sea al precio que sea, aún sugiriendo las más peregrinas psico-interpretaciones.

Pero vayamos por partes. Analicemos, en primer lugar, si esta novela puede o no calificarse de gótica. En mi opinión, no cabría la menor duda basándonos en los criterios de "goticidad" propuestos por los literatos especializados al uso (citamos, por ejemplo, a David Stevens, "The Gothic Tradition" o a César Fuentes Rodríguez, "Mundo Gótico") y que en este blog, seguimos:

  • La trama sucede en un castillo, descrito como un entorno gótico, medieval, ancestral... De hecho, no sólo en uno, sino en varios: Laura, la protagonista, vive con su padre en un aislado castillo situado en Austria, en la región de Estiria. Pero también surge, en el momento álgido de la historia, las ruinas de otro castillo, en cuyo cementerio está enterrada la condesa de Karnstein.
  • Se suceden una serie de tramas familiares. Hay una relación doble de Laura con su padre -viudo-, pero también del General -gran amigo de la familia y viudo también- con su hija. Ambos padres, entregados a la felicidad de sus hijas. Contrasta, sin embargo, con la relación, en el caso de Carmilla, de madre-hija, madre que, a pesar de afirmar que su hija está delicada, no duda en abandonarla en el Castillo del padre de Laura, cuando su carruaje se accidenta pero la madre, con prisa de no se sabe por qué, la abandona. Algo paralelo también a lo sucedido al General. Llama la atención el dato del oscuro carruaje, en donde pasea por la noche para seducir a sus víctimas su tutora (madre o tía) muy parecida a Dorottya Szentes y a Darvulia, o que Mircalla fuera la última de su dinastía maldita.
  • Está presente un trasfondo marcado por una profecía o signos ancestrales... el castillo de Karnstein, en ruinas, está situado en un pueblo abandonado misteriosamente, ¿por qué se fue la población? Y, curiosamente, el desenlace de la novela tiene lugar en el cementerio, tras una búsqueda del sitio donde la condesa Karnstein debería estar enterrada...
  • Se suceden una serie de hechos de difícil explicación: cuando Carmilla, aún durmiendo con la puerta cerrada, ve a su amiga en el dormitorio, ¿cómo es ello posible? Lo mismo, en paralelo, habría sucedido en la historia que cuenta el General relacionada a la fiesta a la que acude con su hija...
  • Fiel al ambiente del Romanticismo del siglo XXI, nos encontramos con emociones llevadas al límite; las damas tienen esas maravillosas "enfermedades góticas" que, indispuestas, las obligan a permanecer en cama. Incluso, se ve con total normalidad que Carmilla permanezca en cama, o recluida en sus aposentos, hasta media tarde y que cuando baje, ya a cenar, el sol se haya puesto. Es lo normal, a ver, ¿para qué iba a madrugar si no tenía que estar a las 8 de la mañana en una oficina trabajando? Pues eso.
  • Pero, sobre todo, existe esa sensación de "uncanny" a lo largo de la novela; el lector, a poco sensible que sea, se estremece cuando describe las estancias del castillo, los paseos por el puente levadizo, que ya no se leva, o ¡ay! esas pequeñas incisiones en el cuello que no deberían estar ahí, porque dejamos la puerta cerrada.

No sólo es que esta novela nos parezca gótica sino que nos atrevemos a decir que es de un gótico tan puro como el de "El Castillo de Otranto".


Hablemos un poco del autor. Joseph Thomas Sheridan Le Fanu (1814 - 1873) fue un escritor irlandés de cuentos y novelas de misterio. Sus historias de fantasmas representan uno de los primeros ejemplos del género de terror en su forma moderna, en la cual, como en su relato Schalken el pintor, no siempre triunfa la virtud ni se ofrece una explicación sencilla de los fenómenos sobrenaturales. Nos gusta por eso.

Estudió Derecho en el Trinity College de Dublín, donde fue nombrado auditor de la Sociedad Histórica. Pero a Le Fanu no le agradaban las leyes (normal, por otro lado) y se pasó al periodismo. A partir de ese momento y hasta su muerte publicó multitud de relatos. Desde 1861 hasta 1869, editó el Dublin University Magazine, que publicó muchos de sus trabajos por entregas (conocidos actualmente en los ambientes góticos como "penny dreadful", debido a que eran fascículos de "a penique", y que daría nombre a la famosa serie de TV). 

Las intrigas de Le Fanu, de gran intensidad, están perfectamente construidas. Su especialidad consistía en la recreación de «atmósferas» y «efectos» más que en el mero susto ¿comprendéis ahora el "uncunny" que antes mencionaba?, con frecuencia dentro de un formato de misterio. La lectura de novelas como Carmilla sobre una mujer vampiro, de trama muy efectiva, influyó poderosamente en Bram Stoker para su Drácula.

Uno de sus primeros trabajos, Un episodio en la historia de la familia Tyrone (1839), pudo a su vez haber sido inspirado por Cumbres borrascosas, de Emily Brontë. A veces se ha afirmado que Le Fanu es el padre del cuento de fantasmas irlandés en época victoriana. A juzgar por la trascendencia de su obra, es sorprendente que su aportación no haya sido mejor considerada.

Sus historias más conocidas, leídas aún hoy con asiduidad, son la novela macabra de misterio titulada Tío Silas (1864), La rosa y la llave (1871), y la muy celebrada colección En un vidrio misterioso (1872), que contiene Carmilla, así como Té verde y El conocido, dos famosos relatos de enigmáticos sucesos aparentemente convocados por una oscura culpa.


Otras ficciones de Le Fanu son Los papeles de Purcell, dividido en tres volúmenes; La casa junto al cementerio (1863); La mano de Wylder (1864); Guy Deverell (1865); Vidas encantadas (1868); El misterio de Wyvern (1869), y la publicación póstuma El vigilante y otras historias macabras (1894), otra colección de cuentos.

lunes, 30 de marzo de 2020

et in Arcadia ego


Os paso un enlace que os llevará al artículo que me han publicado en la web oficial de los Divulgadores del Misterio. Aunque en este blog ya había reflexionado, en alguna ocasión, sobre el tema pictórico y simbólico contenido en el adagio et in Arcadia ego, lo he vuelto a refrescar a la luz de la situación actual que estamos pasando debido al Coronavirus (COVID-19) y la obligada situación de permanencia en casa que, sin duda, nos da la oportunidad de leer más, reflexionar y crecer interiormente. Espero que lo disfruteis.

Este es el enlace: pinchar aquí.

martes, 24 de julio de 2018

Literatura Gótica y espiritismo

A continuación comparto la conferencia que di el pasado viernes con ese título, grabada por los Divulgadores del Misterio a los que, desde aquí, quiero agradecer su trabajo y profesionalidad:


Para los que prefieran escuchar el podcast, os dejo el link, también de los Divulgadores del Misterio, al audio:

https://www.ivoox.com/27197344

¡Espero que disfrutéis!

jueves, 19 de julio de 2018

Conferencia sobre "literatura gótica y espiritismo"

Me han invitado a dar otra conferencia en la Asociación de Estudios Espíritas de Madrid mañana, 20 de julio, dentro del ciclo de conferencias que organizan los viernes.

La he titulado "la literatura gótica y el espiritismo" y con ella pretendo hacer una introducción a la literatura gótica, comentar sus características y analizar tres o cuatro novelas góticas, haciendo una crítica de las mismas a la luz del espiritismo de Allan Kardek.

Prometo publicar, si lo graban, el vídeo de la misma o, cuanto menos, un resumen tras la conferencia a la que, por cierto, estáis invitados y espero que os guste. Será a las 19h30 pero conviene llegar un poco antes ya que el aforo es bastante limitado.

La dirección es:

Asociación de Estudios Espiritas de Madrid
Calle de La Bolsa 14, 1º Dcha. puerta D.
28012 Madrid (metro "Sol")

viernes, 25 de mayo de 2018

¿Qué sucedió en Villa Diodati en 1816?

Mucho se ha escrito sobre esta cuestión. Estudios, novelas, introducciones a libros... y es que si hubo un lugar y una fecha a recordar en la literatura gótica es esa: Villa Diodati -Suiza-, 1816.

De entrada hay que decir que 1816 no fue un año cualquiera. Hay quien lo ha llamado "el año sin verano" o "el año de pobreza", " y es que, siguiendo lo publicado en Wikipedia, dos acontecimientos provocaron una bajada de la temperatura del planeta y, con ella, el malogro de cosechas, hambrunas y enfermedades. Por un lado, se dio una anomalía en la actividad solar, más baja de lo habitual, conocida como Mínimo de Dalton. Por otro, y principalmente, se produjo la erupción del volcán Tambora, en la isla Sumbawa, situada en la actual Indonesia (entonces Islas Orientales Neerlandesas). Miles de toneladas de dióxido de azufre fueron lanzadas a la atmósfera creando en prácticamente todo el Planeta una cortina reflectante que impedía el paso de la luz solar provocando incluso en el otro extremo del Planeta, en nuestra Europa y en Norteamérica, unas caídas de las temperaturas medias de entre 3 ó 4 grados. Para quienes deseéis profundizar en los efectos de esta erupción, os aconsejo la lectura de un excelente estudio publicado en el blog llamado "canino".

Así las cosas, y aunque hay distintas versiones, básicamente se sabe que llegaron al lago Leman, o lago de Ginebra, dos grupos de veraneantes. Por un lado, el poeta Lord Byron, acompañado de su médico, John Polidori, quienes alquilarán una mansión llamada Villa Diodati. Por otro lado, un curioso grupo de tres personas que buscaron un alojamiento más discreto: Percy Shelley, poeta librepensador y defensor del amor libre que acaba de abandonar a su mujer para fugarse con su amante, Mary Wollstonecraft Godwin (en el futuro Mary Shelley, como sería conocida) y Claire Clairmont, hermanastra de Mary y, tras el encuentro de estos dos grupos, amante ocasional de Lord Byron. El mal clima provocará que, para entretenerse, ambos grupos se encontraran y pasaran mucho tiempo juntos en Villa Diodati.

Como entretenimiento, el grupo paseaba cuando el tiempo lo permitía o hacían lecturas en grupo. Así, se sabe que consiguieron una traducción del alemán al francés del Doktor Faustus, de Goethe pero que, especialmente, disfrutaron con un volumen de cuentos de terror llamado Phantasmagoriana. ¿Fueron estas lecturas las que inspiraron a Byron la propuesta de un concurso de relatos de terror?

 El caso es que todos aceptaron encantados pero sólo dos relatos llegaron a fin. Curiosamente, no fue el de Lord Byron ni el de Percy Shelley, quienes abandonarían la tarea. No así el doctor Polidori, quien compondría "el vampiro", obra que marcaría el inicio de la figura del vampiro como ser aristocrático y que, indudablemente, influiría en el Drácula de Bram Stoker. El 18 de marzo de 2015 publiqué en este mismo blog este comentario sobre el vampiro de Polidori y que, ahora releyéndolo, compruebo las distintas versiones que existen sobre la estancia en Villa Diodati.

Y, por supuesto, Mary compondrá su inmortal "Frankenstein  o el eterno Prometeo" del que ampliamente nos hemos referido en este blog aquí o aquí.

No se sabe mucho sobre los últimos días en Villa Diodati. Es de prever que Lord Byron trabajara en sus escritos. Posteriormente se enfadaría con su médico, Polidori, y seguirían caminos distintos. Por su lado, de vuelta a Londres, Percy y Mary se casarían adquiriendo ésta el apellido de su marido y siendo así conocida, Mary Shelley, que mantendría incluso después de la muerte de Percy, al poco tiempo.


jueves, 24 de mayo de 2018

Presentación de la edición anotada de Frankenstein

Ayer acudimos a la librería Nakama de Madrid (calle Pelayo 22) donde tuvo lugar la presentación de la nueva edición de la gran novela de Mary Shelley, Frankenstein, en este caso en formato anotado y comentado por Leslie S. Klinger y editado para España por Ediciones Akal SA. En un acogedor y participativo ambiente, Andrés Pelaez Paz, doctor en CC. de la Comunicación y docente de la URJC y Gloria Fortún, lda. en Filología inglesa, escritora, traductora y activista, hicieron una magistral presentación de la figura de Mary Shelley como una mujer avanzada para su tiempo, y de su más conocida obra, Frankenstein o el eterno prometeo.

Al hilo de esta presentación, he releído sobre lo que escribí y publiqué en este mismo blog el 23/09/2013 sobre la consideración o no como gótica de la novela de Frankenstein y que los y las interesados podéis consultar aquí

¿Qué si recomiendo o no comprar esta nueva edición? Pues, qué queréis que os diga... yo no me llevo comisión por su divulgación y, como algunos sabéis, en casa estamos haciendo la colección entera de Gótico-Valdemar (de los que tampoco me llevo comisión), con la inversión en dinero que supone y cuyas introducciones en cada novela son brillantes. Sinceramente, si sois muy fans de Mary Shelley y de Frankenstein, pues adelante. Preparar 50 euritos o esperad a la Feria del Libro de Madrid, donde os harán un 10% de descuento. Eso sí, permitidme compartir con vosotros la buena impresión que nos llevamos hace unos años comprando otra edición anotada, la de Drácula, también publicada por Ediciones Akal. La decisión es vuestra pero, en cualquier caso, no desperdiciéis esta ocasión de releer Frankenstein.