VorMel...

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Se considera que el origen la literatura gótica se sitúa en Gran Bretaña, en particular durante el Romanticismo. Sin embargo, la primera aparición del término -gótico-, tiene lugar cuando el escritor Horace Walpole lo ubica como subtítulo en su obra El castillo de Otranto: Una historia gótica.

viernes, 6 de marzo de 2015

El resplandor, de Stephen King

Leer esta novela requiere hacer el gran esfuerzo de olvidarse de la película, del mismo nombre, de Stanley Kubrick (1980). Es difícil porque es una de esas películas de culto en la que la trama, los personajes´, las muecas inquietantes de Jack Nicholson... las dos niñas-hermanas, el hotel... han quedado grabadas en la mente de los espectadores.

Intentemos olvidar la película aunque, inevitablemente, una y otra vez hagamos comparaciones, aún en los mínimos detalles... ¿por qué si Stephen King insiste una y otra vez en describir a Wendy como de pelo rubio, Kubrick va y nos planta a una morenísima Shelley Duvall?

La respuesta vaya en la línea, quizá, de que King quedó muy decepcionado con la adaptación de su novela a un guión con importantes diferencias y con el que Kubrick deseo marcar distancias, aún en detalles nimios.

El autor.

Pero hablemos primero de Stephen Edwin King. Nacido en Maine, 1947, es conocido como un famoso escritor americano de novelas de terror, muchas de ellas superventas. Carrie, El resplandor, It, Cementerio de animales, Misery, El misterio de Salem's Lot... muchas de ellas llevadas con mayor o menor acierto al cine.

Aficionado a escribir ya desde niño, se licenciaría en arte en inglés y obtendría un certificado para poder enseñar en secundaria, pero nunca dejaría de escribir, bien relatos cortos, bien en columnas de revistas diversas. Los comienzos fueron duros y él y su familia vivirían en condiciones precarias. Parece que fue entonces cuando comenzó en él un incipiente alcoholismo que, entre los 70s y 80s se convertiría en crónico, junto al consumo de otros estupefacientes. Este dato es importante porque le permitirá definir muy bien el personaje de Jack Torrance en El Resplandor.

Su estilo es bastante informal, y él mismo se refiere a sus fans como "lectores constantes" o "amigos y vecinos". Este estilo contrasta con los oscuros temas de sus historias y, esto es lo que caracteriza su novela.  Por ello, su estilo suele gustar y refleja su propia técnica de redacción, descrita en su libro "On Writing: A Memoir of the Craft" ("Mientras escribo"), escritura de gran longitud y profundidad en el que, para que las historias sean buenas, es mejor crear una pequeña "semilla" y dejar que la historia crezca y se desenvuelva desde ahí. Generalmente, afirma, empieza sus historias sin saber cómo terminarán.

Los estudiosos de Stephen King han querido, o sabido, encontrar una importante influencia en él de H.P. Lovecraft y de Edgar Allan Poe. De Lovecraft ha adoptado la técnica de conectar varias historias de sus libros, utilización de recortes de periódicos como material de documentación y el uso de pueblos ficticios, si bien sus novelas, a diferencias de las de Lovecraft, suelen tener un "final feliz". Más claras serán las influencias de Poe a quien, sin mayores remilgos, parafraseará en novelas como El Resplandor o El Cadillac de Dolan.

El Resplandor.

Y ahora, vayamos directamente a la novela. Publicada en 1977, parece ser que el título se inspiró en la canción de John Lennon "instant Karma!", que contiene la estrofa "we all shine on". Y aquí nos surge el primer problema con la traducción de esta novela al español: si en inglés continuamente habla, en el título y a lo largo de la novela de "the shining", ¿por qué en español el título es "el resplandor" pero después, en el desarrollo, habla de "esplendor"? No he logrado encontrar la respuesta y quizá, me temo, sea una cuestión de marketing... una novela titulada "el esplendor" no vendería...

El argumento está muy bien construido y la trama excelentemente ambientada. Si bien hay quien critica a King por no ser un gran prosista hay que reconocer que hila muy bien sus historias dotándolas de solidez. El autor traza un plano perfecto del hotel y, leyendo El resplandor, es difícil no imaginarse paseándose por sus pasillos, bailando con los espíritus en el salón-comedor, o huyendo de Jack Torrance, quien quiere reventarte la cabeza con un mazo de roque (croquet).

Los personajes

En esta novela, King nos muestra a una familia con ciertos problemas, pero en la que todos se quieren y en la que todos se preocupan los unos por los otros. Para que comprendamos las razones por las que cada personaje actúa como actúa, es necesario que sepamos su historia, por lo que han pasado, lo que les ha marcado... En El Resplandor no existe la palabra simple, todos los personajes están dotados de una complejidad psicológica tal, que es inevitable que despierte nuestra capacidad de analizar, opinar, ponernos a favor o en contra, opinar, descartar...

Sin duda, el gran personaje de esta novela es el Overlook, un hotel que esconde mucho más de lo que parece, donde empleados han visto cosas inexplicables, y en el que, al llegar, Danny verá cumplirse sus terribles premoniciones.

- Danny Torrance o, sencillamente, "Danny"  es el hijo de Jack y Wendy. Tiene el don del'esplendor,' que le permite detectar espíritus y así se convierte en un objetivo del Hotel. También le permite ver el pasado y el futuro a través de su guía, Tony quien, al comienzo ,es un amigo imaginario, luego es miedo, y finalmente una fuente de poder. Consciente Danny de que es un niño "distinto" intentará por todos los medios ayudar a sus padres, pero ¿qué puede hacer un crío de cinco años?

- Jack Torrance, el padre, es un alcohólico recuperado y escritor al principio de su carrera. De personalidad complicada, tendrá accesos incontrolados de violencia contra un alumno -lo que le costará su puesto de trabajo- e incluso su propio hijo. Jack es un hombre que se ve abrumado por las culpas que le acompañan desde hace años. Su pasado le persigue cada vez que ve a su mujer o a su hijo, a quienes ha hecho sufrir con sus ataques de ira o su alcoholismo.

- Winnifred Torrance, "Wendy", es la esposa de Jack y madre de Danny. Es una mujer fuerte, ella permaneció al lado de Jack en su alcoholismo y la lucha en el Hotel, pero se obliga a luchar por su hijo y por ella cuando Jack es obligado a beber y es poseído por el Hotel.

- Dick Hallorann, chef del Hotel Overlook, comparte 'el esplendor' con Danny. Dick es llamado telepáticamente por Danny al hotel, y casi es asesinado por Jack con el mazo de roque. Al final de la novela, Dick ayuda a Danny y Wendy a escapar.

- Otros personajes secundarios:
       o Stuart Ullmann: director del hotel. Engreído hombre, orgulloso de su cargo y del hotel. Desconfía de Jack, pero le ha sido recomendado y necesita a alguien que acepte pasar aislado el invierno en él.
       o Watson: encargado de mantenimiento que muestra el hotel a Jack.
       o Al, Albert Shockley: propietario del hotel, antiguo compañero de alcoholismo de Jack con quien, borrachos, atropellaron a un ciclista, dándose a la fuga. En cierto modo, se siente obligado a apoyar a Jack y darle una oportunidad.
       o Delbert Grady: antiguo guarda del hotel que mataría a su familia, suicidándose después.
 
El Resplandor, una novela gótica ¿sí o no?

Cuestión ampliamente debatida en la sesión del Taller de Mirari Bueno. La propia Mirari reconoció que le pareció más "gótica" la adaptación al cine de Kubrick. Un compañero apuntó que en la novela falta el elemento "misterioro" y que todos los hechos aparentemente paranormales bien pudieran interpretarse desde la psiquiatría como delirios colectivos provocados, bien por el complejo historial psicológico de cada personaje, bien como consecuencia de un forzoso encierro en un gran caserón durante muchos meses, aislados por la nieve. Buena aportación.

Personalmente, prefiero una interpretación más "simple". Considero que el autor quiere transmitirnos lo que nos transmite en una primera lectura: más allá de la materia existe otro mundo "desmaterializado", con capacidad de influir en el nuestro. Nuestro comportamiento, bueno o malo, va a dejar impregnadas en un "éter" buenas o malas energías o, si lo preferís, vibraciones, que pueden manifestarse en el tiempo como espíritus, fantasmas, íncubos, súcubos y demás legiones de seres desencarnados. Y, claro, hay personas con una sensibilidad tal que las hace capaces de percibir esas manifestaciones, personas dotadas del don del esplendor o, en palabras cotidianas, mediums.

Pero dejemos las creencias personales y analicemos si en esta novela contiene las características básicas de una novela gótica. De entrada, debo decir que, siendo una novela publicada en 1977 y ambientada en 1976-1977, me resisto a calificar de “gótica” una novela que, difícilmente, evoca un paisaje medieval de misterio. Con todo, hay que reconocer el "guiño" que el autor ha sabido hacer a dos de las novelas góticas clásicas más importantes:

  • El Castillo de Otranto, de Horace Walpole. Leer la descripción del hotel, lugar aislado del resto del mundo, sus pasillos, sus sótanos, sus vericuetos... nos lleva a pensar en la descripción del interior del castillo de Otranto.
  • Drácula, de Bram Stoker. Sí, sí. ¿No empieza "Drácula" también con una entrevista al candidato a un trabajo -Jonathan Harker-, que debe viajar lejos de su entorno natural para alojarse durante una temporada en un lugar aislado, misterioso y peligroso? Inevitablemente la entrevista de trabajo de Jack, para el puesto de guarda del hotel, lejano y misterioso, nos evoca aquél otro... 
Veamos ahora qué características propias de las novelas góticas puede tener:

- La trama se desenvuelve en un hotel abandonado (abandonado en invierno) que bien podría ser la versión moderna de un castillo o abadía. El hotel además está “encantado” pues está habitado por una serie de fantasmas o espíritus consecuencia de unos hechos horribles que tuvieron lugar en el mismo: crímenes, asesinatos, etc.
- Por tanto, hay un misterio que se sitúa más allá del mero terror. Son misteriosas las apariciones, la mujer ahogada de la habitación 217, los setos con forma de animal del jardín, la “presencia” que persigue a Danny en el jardín infantil...
- El típico manuscrito de las novelas góticas aparece aquí en forma de álbum de recortes y fotos de la historia del hotel. Jack descubre aquí el pasado del hotel, sus diversos dueños, el glamour y la decadencia, los hechos…
- Un cierto toque erótico está presente a lo largo de la novela: el reloj, la fiesta en el hotel “quitarse las máscaras”, en los pensamientos de Jack.
- El elemento típico de la novela gótica, el laberinto, está presente en el diseño del hotel, de los jardines, etc. Este recurso a la simbología clásico será más evidente en la película de Kubrick, quien prescindirá del jardín de setos con forma de animalitos por un laberinto vegetal.
- El tema del doble, doble conducta de Jack, que nos recuerda al gótico tradicional de, por ejemplo, del Dr. Jeckyll y Mr. Hyde ("doppelgänger", que llaman los estudiosos).
- Por último, y como elemento definitivo, ¿está presente el "uncanny" o esa sensación de algo siniestro y escalofriante? En otras palabras, ¿se tiene uno que echar la rebequita por los hombros cuando lee El Resplandor? Sin duda, aunque también hay que percatarse que el autor, sabiamente, ha sabido recurrir a dos elementos "intensificadores" del terror: uno, el niño, pobrecito él, desamparado en un mundo cruel. Dos, el frío, las tormentas de nieve que llevan a imaginar "lo bien que se está dentro de casa y lo desapacible que se está fuera". Ahora bien, el terror en esta novela, ¿es "uncanny" o es un terror provocado por el suspense?

Dejo, pues, a vuestra discreción decidir si esta novela es gótica o no lo es.

miércoles, 4 de marzo de 2015

El Monje, de Matthew Gregory Lewis

Esta novela fue escrita por  Lewis, escritor británico nacido en 1775, a la edad de 19 años y siendo ya miembro del Parlamento y dedicado a la carrera diplomática. Se dice que tardó sólo diez semanas en escribirla. Sería publicada en 1796, lo que nos llevaría a encuadrarla en la etapa preliminar de la literatura gótica. Como curiosidad, señalar que Lewis ambientó su novela en España, sin haber visitado nunca este país, basándose únicamente en los relatos de viajeros con quienes departía en Holanda. Con todo, se aproximó mucho a la situación social, urbana y religiosa de la España de la época. Este recurso imaginativo, nos lleva a pensar en nuestra admirada Ann Radcliffe que, en "Los Misterior de Udolfo" describiría un recorrido pormenorizado por el Languedoc francés, la Provenza y el norte de Italia, lugares que nunca visitó.

Lewis no firmaría con su nombre la primera edición de El Monje, en parte consciente de la gran crítica que, en ella, realiza a la hipocresía de la Iglesia; en parte, por la poca consideración que tenía la "novela gótica" en la época. Sería en posteriores ediciones que, dado el éxito y habiendo suavizado la redacción inicial, aparecería su nombre real.

No es fácil hacer una sinopsis breve de esta gran novela. En un muy resumido "resumen" diríamos que la novela nos presenta a un monje español, Ambrosio, religioso virtuoso y elevado y muy venerado por el pueblo gracias a su locuacidad. Esta "santidad en vida" será, sin embargo, ocasión de caída en la ¡ay! más sutil y poderosa de las tentaciones. No, no hablamos del sexo, sino del orgullo y vanidad, antesala del resto de desórdenes. Y, así, una vez que el demonio tiene acceso al religioso por su caída en la vanidad, lo demás será "pan comido": primero Matilda y sus seducciones carnales, Luego, cuando aquella tentación queda satisfecha, se obsesionará por la inocente Antonia, desafortunada dama que terminará sus días bajo la condena hipócrita del Monje. Ambrosio peca, sí, pero a la vez juzga y castiga los "errores" de los otros, como hará cruelmente con Inés... Finalmente, Ambrosio, condenado a morir en manos de la Inquisición, consigue escapar al castigo a costa de vender su alma al demonio.

De por medio, como sucedía en muchas novelas de la época, se cruzan otras historias secundaria e incluso terciarias, como la deliciosa historia de la Monja Ensangrentada que, sólo de por sí, bien merecería un trono coronado en la historia de la literatura gótica.

Pero volvamos al Monje. ¿Qué pretende Lewis aparte de entretener y estremecer? Pienso que fundamentalmente se planteó denunciar la situación hipócrita de la Iglesia de la época y de sus pastores. Tan dura fue su crítica que Lewis debió suavizar, como antes dijimos, las posteriores ediciones de su novela, pues fue ocasión de un gran escándalo. Queda un poco fuera de las pretensiones de este blog, pero sería un buen ejercicio reflexionar sobre si tal crítica sería aún hoy actual.

Y, ¿por qué decimos que El Monje es una novela gótica? Bien, no caben dudas sobre la goticidad de esta novela, pues contiene las características básicas para ser catalogada como tal:

- Provoca "uncanny". El lector se mete en la novela y no puede evitar que un "regomeyo" le recorra la espalda cuando se imagina a Inés en su forzada prisión, cuando los poderes diabólicos facilitan el acceso de Ambrosio a Antonia, cuando se produce la quema del convento de Santa Clara, cuando se relata la historia de la Monja Ensangrentada... es, sin duda, una constante. ¿Qué me decís del espisodio de Inés en la catacumba, abrazada a su bebé muerto?
- La narración transcurre en enclaves propios del "goticismo", un monasterio, un castillo en el relato de la Monja Ensangrentada, un cementerio...
- Atmósfera de misterio y suspense, en particular, cuando descienden a la cripta, o en todo lo que rodea al monasterio.
- No faltan en los personajes unas emociones desbocadas, propias de la época.
- Sin duda, hay momentos claros de erotismo. Erotismo larvado, pues ya tuvo bastante Lewis con su crítica a la Iglesia como para vérselas además con este tema.
- El elemento sobrenatural que, no hablamos ya de un fantasma, un zombie o un vampiro... ¡chiquilladas! En El Monje será su Diabólica Majestad en persona: el demonio, cuyo protagonismo será habitual a lo largo de la novela.

Son innumerables los personajes en esta novela y recomiendo hacer la lectura acompañado de papel y lápiz. Algunos personajes aparecen con más de un nombre porque se disfrazan, son quien no dicen ser, pero después resulta que sí son, y tramas similares: Ambrosio, Antonia y tía Leonila, Lorenzo de Medina y Cristóbal -conde de Osorio-, Inés, Rosario -novicio que luego resultará que no es él sino ella, de nombre Matilde-, el Marqués de las Cisternas o Alfonso de Alvarado o Ramón, Elvira -madre de Antonia-, etc.

Recuerda a Anne Radcliff (los Misterios de Udolfo) por la introducción de cada capítulo con un poema si bien, a diferencia de la Radcliff, su prosa es más ágil y es por ello una novela que "suele gustar".

En fin, sin duda que es una novela muy recomendable, y más si estáis haciendo un estudio o lectura cronológica de la literatura gótica. Por cierto, que no se ha llevado mucho al cine, quizá por las dificultades de adaptación del guión. Existe una película francesa de 2011 que no está mal, si bien tiene un gran fallo desde mi punto de vista: Inés muere casi al principio y es un personaje fundamental en la novela: sin Inés no hay Abadesa, sin Inés la personalidad de Ambrosio queda modificada. ¡No puede faltar Inés!

Annabelle (2014)

Película de terror basada en el caso de la muñeca Annabelle, suceso investigado por los parapsicólogos  Ed y Lorraine Warren en 1970.

El caso

En 1970, una mujer le regaló a su hija, estudiante de enfermería y que compartía habitación con otra joven una muñeca de la marca Raggedy Ann. Sin embargo, a los pocos días empiezan a suceder extraños fenómenos: la muñeca parece moverse sola, aparte de hallar mensajes aparentemente sin sentido como Help us (Ayúdanos), You miss me? (¿Me echas de menos? ) o Save Lou (Salva a Lou), nombre del novio de la chica.

Aunque en un principio achacan lo sucedido a la broma de algún estudiante y deciden ignorar los sucesos, estos irán en aumento, por lo que acaban pidiendo los servicios de una médium que les informa de que dentro de la muñeca está alojado el espíritu de una niña llamada Annabelle Higgins, la cual les pide que la acepten como una más. Lou, el novio, "alucina" al ver como las dos estudiantes tratan a la muñeca como si fuera humana pero, al poco tiempo, tiene una pesadilla en la que alguien pretende estrangularle. Al despertar se encuentra con la muñeca a los pies de la cama y constata extrañado unas heridas superficiales que alguien le ha provocado.

La situación se agrava. Las estudiantes escuchan ruidos desde su habitación, pero no encuentran a nadie, por lo que deciden contactar con un cura el cual, a su vez, les remite a dos parapsicólogos, Ed y Lorraine Warren. Estos, a diferencia de la médium, afirman que no existe la tal Annabelle, sino que dentro de la muñeca mora un espíritu maligno que pretende poseer a Donna, la dueña de la muñeca, tras haberle dado permiso para que entrara en su vida. Finalmente optan por deshacerse de la muñeca y los Warren regresan a su casa (donde disponen de un museo) por carreteras secundarias para evitar posibles accidentes a causa del poder manifiesto que provoca que el motor de su coche llegue a calarse. Desde entonces ha permanecido en una urna de cristal dentro del museo familiar en Connecticut.

La película.

La película es una precuela de otra, "El expediente Warren: El Conjuro" y, de hecho, comienza con una secuencia en la que tres jóvenes son entrevistados por los parapsicólogos Warren para, a continuación, retrotraerse a un año anterior, en que un joven regala a su mujer, embarazada, una muñeca de época.

¿Clasificaríamos esta película de cine gótico o cine de terror? Si bien no existe unanimidad entre los
estudiosos acerca de cuándo clasificar una película de "gótica" (por cierto, prometo un artículo con mis opiniones al respecto), considero que esta película se clasificaría "simplemente" como cine de terror. Terror, eso sí, basado en "hechos reales", reales y, al parecer, contrastados. Decir, eso sí, que la película "asusta", pero sustos de esos de "saltar en la butaca" cuando la cámara gira bruscamente y aparece una sombra. Efectos de cámara, en definitiva, y no una historia siniestra y escalofriante, es lo
que nos lleva a hacer tal afirmación.

Por último, me llama la atención, tanto en la película como en el caso "real", la facilidad con la que un cura católico aconseja acudir a dos parapsicólogos "por la gravedad del caso". Pocos curas católicos conozco yo que tengan en tan gran estima a los parapsicólogos.

La ficha de la película, que tomamos de la web filmaffinity, es la siguiente:

Título original: Annabelle
Año: 2014
Duración. 98 min.
País: Estados Unidos
Director: John R. Leonetti
Guión: Gary Dauberman
Música: Joseph Bishara
Fotografía: James Kniest
Reparto: Annabelle Wallis, Ward Horton, Alfre Woodard, Eric Ladin, Gabriel Bateman, Paige Diaz, Tony Amendola, Michelle Romano, Brian Howe, Morganna May
Productora: Warner Bros. Pictures / Evergreen Media Group
Género:Terror | Sobrenatural. Muñecos. Spin-off. Años 70
Web oficial: http://annabellemovie.com/

lunes, 23 de febrero de 2015

Nueva edición del Taller de Literatura Gótica

Hemos comenzado una nueva etapa del Taller de Literatura Gótica y me parece una buena ocasión para retomar este blog en el que, entre otras cosas, pretendo precisamente publicar un resumen de las conclusiones a que llegamos cada semana en ese taller, así como un esbozo de las novelas que vamos comentando.

En la reunión del jueves 19 de febrero, recordamos las características de la novela gótica, si ésta existe como tal y las diversas etapas por las que ha pasado. Aunque ya publiqué en este blog algo al respecto, siempre es buena ocasión para recordar...

"Uncanny". Este es el término inglés que caracteriza una novela gótica y que nos puede dar la clave para determinar si una obra es gótica, de terror, de miedo, negra o policíaca. No existe en español ninguna palabra para expresar lo que se quiere decir con "uncanny"; si acudimos al diccionario de traducción online "wordreference." se nos traduce:


Principal Translations
uncanny adj (ability) (habilidad) sorprendente adj
                                          asombroso adj

Additional Translations
uncanny adj (un-natural)    extraño adj
                                 asombroso adj
                                 raro adj
                                 inesperado adj

Otros diccionarios, como el Oxford, nos traduce "uncanny" como "siniestro", "ominoso"

Y, con todo, pienso que no encontraríamos una palabra en español para representar lo que un inglés querría decir con "uncanny" porque a siniestro, le añadiría un matiz escalofriante.

Y esta es una característica esencial de la novela gótica: es "uncanny". El resto de características, que luego enumeraremos, se podrán dar en mayor o menor grado, o incluso no darse, pero si falta "uncanny" deberíamos sospechar sobre la "goticidad" de la novela en cuestión. "Uncanny" es casi algo físico, se nota en la piel... es, por así decir, estar leyendo El Resplandor, el Castillo de Otranto o Cumbres Borrascosas y sentir un escalofrío y cierto regomeyo que, a pesar del calor ambiental, te lleva a decir o pensar "tráeme la rebequita, que me la echo por los hombros, que estoy sintiendo frío". Eso es "uncanny".

La novela gótica surge a finales del siglo XVIII consecuencia, en gran medida, de la Revolución Francesa que terminaría con la época del racionalismo y marcaría el origen del romanticismo. El final de los tres estamentos -nobleza, clero, pueblo- propiciaría el acceso de la gran mayoría a la cultura y, en particular, de las mujeres. Y es que, sí, inicialmente fueron las mujeres quienes leerían -y en algunos casos escribirían- novela gótica. Es más, curiosamente, en Inglaterra, el acceso a la novela gótica se hizo popular porque comenzó a editarse por capítulos en folletines semanales con el nombre de "chapbooks", "bluebooks" o "penny dreadfuls".

Las características generales de la novela gótica, si seguimos a César Fuentes Rodríguez ("Mundo gótico") son las siguientes:

- la trama sucede en un castillo, caserón, abadía... se le da una gran importancia al elemento arquitectónico.
- Se desarrolla en una atmósfera de misterio y suspense. De "uncanny".
- Se suelen dar tramas familiares, desapariciones, sorpresas en el linaje de los protagonistas.
- Surge una profecía ancestral...
- Se producen hechos sobrenaturales o de difícil explicación lógica.
- Las emociones se llevan al límite. se desbocan, hay pánico, paranoias, desmayos, las damas se indisponen y deben permanecer en cama durante días...
- Erotismo larvado. Es decir, no explícito pero fácilmente detectable.
- Falacia patética, expresión que significa que los elementos naturales te predisponen a lo que a continuación va a suceder. Por ejemplo, cae la niebla y aparece un vampiro... se forma una tormenta y surge un fantasma...

Además, no debemos olvidar, que la novela gótica "bebe de las fuentes de los clásicos", por lo que no es infrecuente que aparezcan símbolos, como el laberinto o recurso a la mitología griega.

Distinguimos tres periodos en el desarrollo de la novela gótica:

1.  Etapa previa o los inicios, a finales del siglo XVIII. Destacan unas primeras novelas en las que comienzan a destacarse las caractarísticas antes comentadas: El Castillo de Otranto (Horace Walpole), Los Misterios de Udolfo (Anne Radcliff), El Monje (Matthew Gregory Lewis)...

2. Apogeo, que coincide con la pimera mitad del siglo XIX y grandes autores como E.T.A. Haffmann, Mary Shelley y su "Fankenstein", John Polidori y su "El Vampiro", Charles Maturin en "Melmoth el Errabundo", Edgar Allan Poe en "La Caída de la Casa Usher", "El retrato oval" o, especialmente, "Ligeia" y ¡oh sorpresa", Amily Brontë en "Cumbres Borrascosas" que, aunque no lo pareciera en principio, sí, debemos clasificarla como una novela gótica.

3. Ocaso, coincidente con el resto del siglo XIX hasta el final. Varios autores y no toda su producción sería gótica, por lo que hay que señalar obras puntuales, como "El guardavías" (Charles Dickens), "Carmilla" (Sheridan Le Fanu), "El extraño caso del Doctor Jeckyll y Mr. Hyde" (R.L. Stevenson), "El retrato de Dorian Gray (Oscar Wilde), "El gran dios Pan" (Arthur Manchen), por supuesto "Drácula" (Bran Stoker) o "Una vuelta de tuerca" (Henry James)

Estas serían las tres etapas de lo que propiamente estudiosos y académicos consideran "novela gótica". Pero claro, los que no somos estudiosos ni académicos, los que no queremos poner etiquetas a todo ni clasificar a las personas en "hetero", "bi", "homo" o "asexuales", los que, en definitiva, pensamos que es un error pretender dar prestigio a la cultura gótica ligándola al mundo universitario, nos planteamos ¿y qué pasa con novelas que "el cuerpo nos pide considerar como góticas" pero que han sido escritas en los siglos XX y XXI?

Pues no hay una respuesta única. Los puristas dirán que no, que no se puede hablar propiamente de "novela gótica"; los demás diríamos que, lo mismo que los góticos no mueren -aunque ya no vistamos de negro- tampoco la novela gótica est mort. Y, en consecuencia, si se siguen dando las características básicas -el uncanny- seguiríamos hablando de novela gótica, aunque esta no esté ambientada en un castillo o abadía sino en un hotel de las montañas de colorado o en una nave espacial. Podríamos citar así novelas como "The yellow Wallspaper" (Charlotte Perkins Gilmon), "El corazón de las tinieblas" (Joseph Conrad), las maravillosas historias de fantasmas de Algernon Blackwood, "El Castillo" o "El Proceso" de Kafka -con ciertos matices-, toda la obra de H.P. Lovecraft, "Rebeca" de Daphne du Maurier, "El resplandor", de Stephen King, "El nombre de la rosa" de Umberto Eco o, tomad nota y salid corriendo a la librería más cercana para adquirirlo (o bien no salgáis corriendo, pero adquirirlo online), "Matar un Vampiro", de Javier Herce.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Taller de Literatura Gótica

Nos anuncian que, en enero de 2014, se reiniciará el Taller de Literatura Gótica que se organiza cada año  en la Casa del Barrio, en el madrileño barrio de Carabanchel, y tiene lugar semanalmente, en un día aún por determinar.

Si algún lector de este blog estuviera interesado en participar, se puede poner directamente en contacto conmigo, y le facilitaré más información.

Por mi parte, volveré a asistir, pues confieso que su edición pasada me ayudó muchísimo a comprender mejor y a valorar la literatura gótica.

Saludos.

viernes, 25 de octubre de 2013

"Historias del Crepúsculo y de lo Desconocido", de Sir Arthur Conan Doyle

Mientras esperamos que se reanude el Taller de Literatura Gótica, colmamos nuestra sed de novelas góticas o, cuanto menos, de terror, misteriosas, esotéricas, vampíricas o, incluso, de espiritismo...

Hace un par de semanas visitamos al "hombre". "El hombre" es un vendedor de libros de segunda mano que tiene su establecimiento en el centro de Madrid. El olor a libro antiguo y las pilas de material de segunda mano imponen al visitante una regla: allí se compra lo que te viene a las manos, no lo que buscas. Y a mí, me vino a las manos un ejemplar de "Historias del Crepúsculo y de lo Desconocido", de Sir Arthur Conan Doyle, en excelente estado de conservación, a un precio de 3 euros. Así, da gusto.

Iba a redactar una reseña sobre este libro que me ha impactado. Positivamente, entiéndase. Pero he encontrado un estupendo resumen y comentario en esta web que, a cambio de indicar la fuente, procedo a copiar y pegar a continuación, para comodidad de mis lectores. En todo caso, atribúyase el mérito a su redactor original, de nick "soy_ludic" (las negritas, subrayados, cursivas y paragrafeados son, eso sí, míos):

Hay paternidades que atormentan toda una vida. Para el mundo de los lectores empedernidos, Sir Arthur Conan Doyle (1859-1930) siempre será recordado como el padre del genial Sherlock Holmes, el celebérrimo criminalista que tanto nos ha deleitado con su método deductivo y su peculiar manera de ser y de comportarse. Desde que en 1882 publicó su primera aventura, “Estudio en escarlata”, la figura de Holmes, y por extensión, de su antítesis, el doctor Watson, han acompañado, muchas veces en contra de su voluntad, al escritor de procedencia irlandesa. Así es. Para Conan Doyle, el personaje de Holmes llegó a convertirse en una auténtica pesadilla. Varias veces intentó “matarlo” literariamente hablando. Y nunca logró conseguirlo por mucho tiempo. La presión de sus lectores, y el indiscutible éxito que obtenía cada vez que publicaba un nuevo episodio del residente de Baker Street, lo obligaban a resucitar periódicamente al detective de rostro enjuto y carácter lunático. Es lógico que el escritor acabara cogiendo una cierta manía a su personaje. Y si hemos de ser sinceros, no le faltaba algo de razón. Sir Arthur, a lo largo de su vida, escribió casi un centenar de obras y cultivó gran cantidad de géneros y contenidos: novelas de Historia, ensayos, teatro, poesía, cuentos, tratados de medicina (el escritor era médico de profesión), libros de fiscalidad... 

Además de toda esta ingente literatura, el escritor fue una gran aficionado al espiritismo, al esoterismo y a la egiptología. Era muy común en aquella época interesarse por estos temas. A raíz de que las tropas napoleónicas se llevaran de Egipto gran cantidad de tesoros arqueológicos como botín de guerra, la cultura egipcia y los antiguos cultos orientales se pusieron muy de moda en Europa entre las clases intelectuales. “Historias del crepúsculo y de lo desconocido” es un libro que responde a este tipo de intereses. Se estructura en seis narraciones, que abordan la temática sobrenatural y el cosmos de lo desconocido. La presencia del mal, las inoportunas consecuencias de un experimento de hipnosis, los sucesos que le acontecen a un egiptólogo corrupto, un cirujano atormentado por el fantasma de un paciente difunto, una sesión de espiritismo mal llevada y un amor de ultratumba que concluye en la sala de momias del Louvre, son los ejes argumentales de estos seis textos. 

En todas las narraciones se constata que existe un “más allá”, que el discurso empírico no puede alcanzar ni comprender. Hay también una cierta línea moralizante en el sentido de que no es conveniente traspasar ciertos límites, ni siquiera en aras de la investigación o de la ciencia. 

Que Conan Doyle es un escritor de inmaculada pulcritud, nadie lo puede poner en duda. Lo que ocurre es que la literatura de misterio y de terror exige que el lector se vea altamente implicado en el devenir de los acontecimientos. Es importante la creación de un malestar psicológico, de un miedo sutil y creciente que atrape la atención y convierta el discurrir de las páginas en un fenómeno inquietante. Esto, Sir Arthur lo consigue a medias. Es demasiado expositivo, demasiado cuadriculado. Nada que ver con la tensión desconcertante y embriagadora que consigue en sus narraciones el gran Edgar Allan Poe. A pesar de todo, el libro vale la pena leerlo para conocer otros registros de un autor quizás demasiado encasillado por su hijo Holmes. Paradójicamente, el relato más conseguido de “Historias del crepúsculo y de lo desconocido” es el segundo por orden de aparición: el del experimento de hipnosis. ¿Y sabéis por qué? pues porqué no está orientado en clave de terror, sino de humor. Conan Doyle, británico al fin y al cabo, domina infinitamente más los resortes de la ironía que los complejos mecanismos del miedo. No funciona acercarse a lo desconocido a través del análisis racional. Escribir literatura de misterio equivale a escribir sobre los propios temores. El miedo (y en su grado más extremo, el terror) es un chispazo involuntario, un acto reflejo que traspasa la mente y nos adentra en nuestros abismos más profundos, en nuestros laberintos intransitados. Y lo que es peor, que pone al descubierto nuestras más oscuras soledades. También puede ser, contradictorios como somos, que tener miedo signifique desear lo que tememos.

Gothika (2003), de Mathieu Kassovitz

Película con muy malas críticas, tales como "Otra hábil pero vacía dosis de entretenimiento artificial" (Dana Stevens, de The New York Times), o "Si te esfuerzas lo suficiente, puede que seas capaz de olvidar que la historia no tiene mucho sentido ni ofrece las emociones adecuadas, aunque trata de asustarte un par de veces de la manera más fácil posible" (Connie Ogle de Miami Herald). La prensa nacional también se despachó a gusto "El planteamiento incial puede resultar atractivo (...) Sin embargo, cuando hay que llegar a la resolución de enigmas, el guionista Sebastián Gutiérrez comienza a sacar ases de la manga como un vulgar trilero" (Javier Ocaña, de El País).

Sin embargo, nos ha gustado. A lo largo de la película el director sabe mantener una tensión que le hace a uno pensar si estamos ante sucesos paranormales, si existe una explicación "lógica" o si, como se verá al final, "mitad y mitad". Desde mi punto de vista, la película está bien resuelta.

El reparto, más que aceptable. Nos ha gustado la actuación de la "oscarizada" Halle Berry, guapísima, por cierto. Nos ha gustado también Penélope Cruz.... ¿por qué nos gustan más los actores españoles cuándo hacen cine fuera de España? ¿Será, quizá, porque cuando esas películas llegan a España les doblan la voz y no escuchamos la voz de tontainas que las escuelas de interpretación españolas imprimen a "nuestros" actores y actrices con ese tonillo que parece sacado de un lugar a mitad de camino entre Majadahonda y Las Rozas?

Independientemente del título -que no sabemos a qué se debe- ¿calificaríamos esta película de gótica? Tiene bastantes ingredientes... un psiquátrico bien puede ser ese lugar tenebroso que hace de veces de la figura del "castillo". Existen fenómenos misterioros, relacionados con alguien que murió dejando en vida algo por resolver. Existen unos vínculos familiares que serán el eje que explique el desarrollo final de la película... y todo ello sin olvidar ciertos toques eróticos sin caer en lo chabacano.

¿Nos ha asustado? Sin duda. Y no precisamente por los fenómenos sobrenaturales. Pero es que, debo confesar, que más que "el demonio", los "fantasmas", los fenómenos paranormales o las posesiones a mí, personalmente, lo que más miedo me da es la acción del hombre representada, con ocasión de la película, en las terapias, métodos y acciones que emplean los psiquiátricos. "La Psiquiatría: Una industria de muerte" se titula un documental producido por Citizen Comission of Human Rights International, denunciando las malas artes que la psiquiatría ha aplicado y sigue aplicando sobre "locos". En la película, Gothika, se pone de manifiesto la difícil situación de los enfermos mentales y las "soluciones" de los profesionales: pastillas, represión física, encierros...

En definitiva, y una vez más yendo contracorriente de la Crítica, recomiendo la película y os dejo, a continuación una breve ficha tomada de Filmaffinity:

Título original Gothika
Año 2003
Duración 95 min.
País Estados Unidos Estados Unidos
Director Mathieu Kassovitz
Guión Sebastian Gutierrez
Música John Ottman
Fotografía Matthew Libatique
Reparto Halle Berry, Robert Downey Jr., Penélope Cruz, Charles S. Dutton, Bernard Hill, John Carroll Lynch
Productora Warner Bros. Pictures / Columbia Pictures
Género Terror. Thriller | Fantasmas
Sinopsis La doctora Miranda Grey, una dedicada y exitosa psicóloga criminal, se despierta un día para encontrase que es una paciente en la propia institución mental donde trabaja, sin ningún recuerdo del asesinato que aparentemente ella ha cometido. Pronto descubre que su marido fue brutalmente asesinado 3 días atrás, y las pruebas de sangre... la incriminan a ella.